Hay un lugar donde el alma se vuelve silenciosa, donde las voces del mundo ya no ensordecen, donde las certezas humanas se desvanecen y sólo queda el murmullo de Dios. Ese lugar es el desierto del corazón. No es un paisaje físico, sino un territorio interior, una geografía del alma que todos, tarde o temprano,... Leer más →








