El enfado y la ira no llegan lejos y ayudan poco En el Génesis, tras la ofrenda de Caín y Abel, Dios le dice a Caín: «¿Por qué estás irritado? ¿Por qué ha decaído tu rostro?Si obras bien, ¿no levantarás la cabeza?Y si no obras bien, el pecado está agazapado a la puerta;te codicia, pero... Leer más →








