Fragilidad

El hombre es frágil, y esa fragilidad no es motivo de vergüenza, sino el lugar donde Dios se acerca con ternura. La Escritura nos lo recuerda: “Él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos polvo” (Sal 103,14). Dios no se escandaliza de nuestra pequeñez. Él sabe de qué estamos hechos, sabe lo limitados que... Leer más →

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