Sobre la muerte


1. San Francisco de Asís

Llamaba a la muerte “hermana”: quien vive reconciliado con Dios no huye del último encuentro, lo espera con confianza.

2. San Benito

«Ten la muerte cada día ante los ojos»: no para vivir angustiado, sino para vivir despierto, sin aplazar la conversión.

3. Santa Teresa de Jesús

La vida es una mala noche en una mala posada: la muerte abre la puerta de la casa verdadera.

4. San Agustín

Temer la muerte es olvidar que el corazón fue creado para la eternidad, no para quedarse aquí.

5. San Alfonso María de Ligorio

La hora de la muerte es el momento de la verdad: allí se ve qué amábamos de verdad.

6. Santa Teresa del Niño Jesús

Morir no es perderlo todo, sino empezar a vivir del todo.

7. San Ignacio de Loyola

Vivir como si hoy fuera el último día y como si aún quedara toda una vida para amar y servir.

8. San Juan de la Cruz

Al atardecer de la vida seremos examinados en el amor, no en los éxitos ni en los planes.

9. Santa Catalina de Siena

La memoria de la muerte purifica las intenciones y libera del miedo al juicio de los hombres.

10. San Ambrosio

No es triste morir cuando se ha vivido en Cristo: triste es morir sin haber vivido para Él.

11. Santa Faustina Kowalska

La muerte revela la misericordia infinita de Dios… pero no elimina la responsabilidad del alma.

12. San Gregorio Magno

Pensar en la muerte ordena la vida y hace ligeras las cargas del presente.

13. Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)

Quien se entrega totalmente a la verdad, no teme el paso definitivo hacia ella.

14. San Carlos Borromeo

El recuerdo del juicio eterno ayuda a gobernar la propia vida con sobriedad y rectitud.

15. Santa Mónica

Una vida de lágrimas ofrecidas a Dios no termina en la tumba, sino en la esperanza cumplida.

16. San Pablo de la Cruz

El crucificado es el mejor maestro para aprender a morir bien… y a vivir mejor.

17. Santa Hildegarda de Bingen

La muerte es tránsito: el alma vuelve a la luz para la que fue creada.

18. San Juan María Vianney

Pensar en el cielo hace pequeñas las preocupaciones de la tierra.

19. Santa Brígida de Suecia

Quien huye de la conversión en vida, tiembla ante la muerte; quien se convierte, la bendice.

20. San Bernardo de Claraval

La muerte no destruye la esperanza del justo, la consuma.

21. Santa Teresa de Calcuta

Lo importante no es cuánto vivimos, sino si hemos amado hasta el final.

22. San Pedro Damián

Recordar el polvo del que venimos libra al alma de la soberbia y la prepara para la gloria.

23. Santa Isabel de la Trinidad

Morir es entrar definitivamente en el silencio lleno de Dios.

24. San José (tradición espiritual)

La buena muerte es fruto de una vida fiel en lo pequeño y escondido.

25. San Francisco de Sales

La muerte será dulce para quien haya aprendido a confiar cada día en Dios.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑